De sinos y Causas
No creo en los sinos, las cosas
suceden por un efecto causal, acción y efecto.
Me entristece mi pueblo, desde
sus inicios se gestó siempre oprimido,
primero hace 500 años llegaron los españoles a colonizarlo, como hombres de su
tiempo y a la usanza de los imperios que predominaban en el siglo XVI el
proceso fue sangriento, ellos consideraron esta tierra como suya, como su
propiedad, no como su patria y en esa propiedad venia incluida una multitud de
esclavos, mano de obra a quien explotar y así hasta el siglo XIX, cuando los
mestizos se sintieron con más derechos que los insulares; pues ellos habían
nacido en esta su tierra, pero seguía sin ser su patria ellos eran solo
Españoles que incidentalmente habían nacido aquí, se gesta la independencia, movimiento
que se ganó con mucho esfuerzo, y no lo niego, con hombres y mujeres que se la
jugaron con todo, podemos citar a Morelos, Guerrero, Leona Vicario, en fin…
pero al final, ellos solo fueron instrumentos de una libertad sesgada, seguían
soñando en ultramar y ésta propiedad suya no era su patria y el pueblo que
vertió su sangre en esas lucha esperando poder hacer de su tierra algo grande
siguió oprimido.
Finalmente llega el siglo XX y nuevamente
se da otra oportunidad de renacer, como
ave fénix, de las cenizas de una nación oprimida ahora no por extranjeros sin
por propios que soñaban con ser extranjeros. Vuelve la sangre, millones de
vidas arrojadas al sacrificio con el fin de forjar una verdadera nación
independiente y grande, 10 años de lucha contra un dictador que salvo los
primeros 6 meses de iniciad la contienda nunca estuvo ya en el país, la guerra
se tornó entonces ya no para liberar si no para ver quién sería el próximo
opresor. Y concluyó al fin con una democracia simulada, al principio hubo
hombres que parecía querían hacer algo por ella, pero llegaron sus hijos que heredaron
la tierra, nuevamente como propiedad, no como nación y continúan soñando ser en
extranjeros, estudian en él, no conocen
su historia, no les preocupan sus habitantes, son, al fin y al cabo, solo mano
de obra barata qué vender… y continuará no se hasta cuando, clase política que ve
con desprecio a la raza de bronce que es su sustento. El país es nuestro y si a
ellos no les importa a nosotros debe importarnos, dejemos ya la abulia.
¡Despertemos! Demostremos amor a
nuestro terruño, es nuestra patria, es
decir somos hijos de ella no extranjeros. Patria viene de padre, relativo a
nuestros padres o antepasados. Es tiempo de pensar en ellos y en nuestros
hijos. Heredémosle pues un mundo mejor que el que nos tocó vivir.