jueves, 12 de abril de 2018

Un día normal


Me levanto presuroso; se hace tarde, la fila de autos en la calzada es larga, todos tienen prisa, los observo y da la impresión  que creen vehementemente que el mundo gira alrededor de su tiempo, los demás no importamos.
Llego a la oficina y vuelve el frenesí, me entrego al ritual del que hacer, rutina esclavizante que engullo para olvidar mi existencia, trato de hacer mi trabajo y recibo el oprobio del prójimo por hacerlo. Finalmente logro sobrevivir las horas de la jornada y regreso a casa, cansado, abatido, con un dejo de satisfacción y sin entender qué pasó.
Me siento a la mesa y tomo mis alimentos. Después de un pequeño descanso me entrego a la  lectura, escucho música y llega ella… sigo solo y logro terminar el día.
Finalmente pongo mi cabeza en la almohada y despierto, al fin  vivo mi sueño.

Conteos finales...

  Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...