miércoles, 22 de junio de 2022

Malas decisiones, nuestros monstruos


Terminé de releer “Frankenstein, el moderno Prometeo” de Mary Shelley. Toda historia tiene dos caras en la moneda, y una gran amiga me lo recordó en una ocasión, por eso en esta relectura me enfoqué en esa parte de la que jamás me percaté, la visión de la criatura del Dr. Víctor Frankenstein, y sí, la novela me abrió una perspectiva en la que no había reparado.

Ciertamente Víctor Frankenstein debió pensar, --- poder hacer algo, no necesariamente quiere decir que debamos hacerlo ---, la novela me enseña que todo lo que hacemos, cada uno de nuestros actos nos reclaman siempre consecuencias que nos persiguen toda la vida. Sin embargo, la queja de la criatura, en su enorme e injusta soledad es válida, por otro lado, y por duro que sea, siempre hay otra opción que no sea la venganza.

 

Víctor Frankenstein actuó como todo creador al ver la mala   decisión de su criatura; acaso no actuó así el dios de los judíos ante Sodoma y Gomorra, ante la humanidad entera, al provocar el diluvio y del cual únicamente salva a Noé y su familia, lo mismo Zeus al provocar el diluvio griego en el que el Titán Prometeo salva a su hijo y su familia del diluvio indicándoles que debían hacer una gran barca (según la mitología griega, ¿casualidad o semejanza en los mitos? No lo sé).

Así el ser humano al tomar consciencia de sí mismo se siente solo, nuestro creador nos abandona ante un mundo inhóspito y cruel, la diferencia es que nosotros no estamos del todo solos, nos hacemos compañía, formamos familias, tribus, comarcas, ciudades, etc. El reclamo, pues, también es válido. Como animales sociales, necesitamos forzosamente pertenecer, por eso en la historia vemos lo cruel y duro que llega a ser, para grandes hombres, que sus sociedades los condenen al ostracismo, al exilio o al destierro. Es duro sentir cómo eres arrancado o no aceptado en donde por derecho propio perteneces.

En fin, el diálogo que la criatura tiene con Víctor en los Alpes me sigue fascinando. Una gran novela y en cada relectura encuentro siempre algo nuevo para reflexionar.

Conteos finales...

  Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...