sábado, 19 de junio de 2021

Si lo hubiera pensado…


Si lo hubiera pensado…

otros logros festejaría

otros fracasos lloraría

en otros lares alojado

 

Si lo hubiera pensado…

sería diferente

otros sitios…

otra gente

 

Si lo hubiera pensado…

igual solo

igual necio

 

Si lo hubiera pensado…

¡todo sería distinto!

¡todo sería….!

 

Si lo hubiera pensado…

no te hubiera conocido

domingo, 13 de junio de 2021

La pesadilla de Pinocho

 


Ya había comentado lo mucho que me gustan los días lluviosos, pero siempre olvido algunas de las consecuencias de las temporadas de lluvia, más allá de los inconvenientes de posibles inundaciones, de la caprichosa humedad y molestas entradas de agua indeseada que puede echar a perder libros, muebles, etc. Otra secuela de la lluvia y la humedad en el ambiente son los insectos, no vayamos lejos, anoche procedía ya a hacer la cama para dormir, todo parecía normal, pero al colocar mi cabeza en la almohada una nube de polillas apareció volando aparentemente de la nada, arremolinándose, primero en los focos de la habitación y de cualquier otra bombilla que osara encenderse, luego cayendo sobre la cama aterrizando sobre piernas y brazos, algunas ya sin alas se convulsionaban sobre el piso o sobre la superficie donde cayeran. En fin, la más horrenda pesadilla de Pinocho, me lo imagino aterrado bajo las sábanas esperando a que el mal momento termine. 

Bueno, yo no soy Pinocho ni estoy hecho de madera, pero puedo entender su pavor en esa situación, era realmente de una película de espanto, el lavabo del baño parecía un excitado hormiguero, algo había que hacer, comencé cerrando las ventanas, osada movida porque el calor arreció como primera defensa de los lepidópteros, luego apagué las luces dejando únicamente las lámparas del baño encendidas, cambiando así el lugar del campo de batalla, ya a oscuras no podía ver claramente las pérdidas enemigas. La noche pasó tranquila.  Para colmo, me sentía muy cansado y mi gallo se durmió, cuando abrí los ojos este domingo, ya eran las ocho de la mañana, me levanté y pude observar a “los caídos" de la noche anterior, me dirigí al baño y ¡válgame Dios! Era increíble la alfombra de insectos, algunos aún tratando de sobrevivir después de semejante fragor.

Volvamos a la realidad, nada que escoba y trapeador no solucionen, para esos pobres animalitos era su último resquicio para asegurar su futuro como especie, la empresa es encomiable y los caídos instintivamente valientes.


Conteos finales...

  Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...