Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
viernes, 26 de enero de 2018
jueves, 16 de noviembre de 2017
Cosas extrañas
En ocasiones me siento cansado, a veces las personas a tu alrededor provocan tu desánimo y realmente no sabes si darte por vencido o continuar. Luego, de repente te encuentras a alguien que no pertenece a tu círculo, alguien completamente ajeno; y sin tu preguntar, de la nada te da a entender que si, que vale la pena. De manera extraña queda uno desconcertado.
lunes, 1 de febrero de 2016
“[...], el coronel Aureliano Buendía apenas si
comprendió que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto
honrado con la soledad…”(100 años de soldad)
¿Será entonces que he vivido una especie de vejez desde mi
infancia?, platico con fantasmas, que silenciosamente me escuchan, escucho una
música en mi cabeza que no cesa nunca...
Llego a
casa tarde, no presto atención alguna al entrar pues sé que en ese momento no
hay nadie; me preparo con religiosidad mi café, no me lo perdería, es cuando
siento una presencia y volteo hacia la sala, no me altero al verla y sin
embargo no la conozco pero al mismo tiempo me es familiar, me acerco hacia ella
con mi taza de café en la mano y me siento en el sofá junto a ella, suavemente doy
un sorbo a mi café y le digo: ¿Cómo has estado? Sin esperar respuesta prosigo, pero…¿quién
eres? Con voz serena y melodiosa lo único que alcanzó a decirme fue, recuerda…estás
solo...y desapareció.
Cierto es que dejé de verla, pero sentía aún su presencia...sabía que estaba ahí.
Cierto es que dejé de verla, pero sentía aún su presencia...sabía que estaba ahí.

Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Conteos finales...
Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...