lunes, 12 de diciembre de 2022

Decepción

...y Homero, después de salir al mundo por tercera ocasión, regresa a su ermita con unos pocos recuerdos y nuevamente con el corazón destrozado. Repitiéndose así mismo, -- ¡No vuelvo a salir!, ¡no más!

Quién sabe,  es muy ingenuo y lo volverá a intentar; pero el resultado será el mismo, él no pertenece a este mundo.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Resquicios



 

Solo quedan ascuas, muy pequeñas,

pero eternas,,,

bastaría una breve brisa

para que se yergan portentosas

y abrasen el alma entera

domingo, 27 de noviembre de 2022

martes, 8 de noviembre de 2022

Ausencia

 

Duele ver,
duele no ver,

duele hablar,

más duele no hablar.

 

Esquiva la mirada,

ferviente deseo de ver sus ojos

y sentir su oscuro atisbo;

duele sentir, más duele no sentir.

 

Tiempo inexorable que lento pasa,

no olvidas,

duele olvidar, duele recordar,

duele…

Ausencia…

 

 


martes, 1 de noviembre de 2022

Día de vivos








                                                    Noviembre 2022


[…] quería parecerse a los muertos, lo cual era mucho más sabio, porque los muertos y la inmortalidad son como una pareja indivisible de amantes, y aquel cuyo rostro se confunde con los rostros de los muertos es inmortal ya en vida”

-- La inmortalidad / Milán Kundera

 

Estamos en las fechas en que por nuestra cultura recordamos a quienes han partido. En lo personal no lo veo mal, lo que en ocasiones critico es la manera de hacerlo, ¿Por qué recordar el preciso momento de la partida, que suele ser el más doloroso, el más triste? Soy de la idea que debemos recordarlos en su plenitud, la vivencia más alegre y memorable que compartimos con el ser amado y así tenerlo presente todos los días en nuestro corazón.

Recordar significa etimológicamente: con el prefijo “re” de nuevo y “cordis” corazón, es decir, volver a pasar por el corazón (sublime ¿no?), hagamos, pues, ese repaso hermoso y alegre. Estoy seguro de que nuestros difuntos así lo desean, cumplámoslo.

Dice Milán Kundera en su libro “La inmortalidad”:

“Tenemos que diferenciar la denominada pequeña inmortalidad, el recuerdo del hombre en la mente de quienes lo conocieron […], de la gran inmortalidad, que significa el recuerdo del hombre en la mente de aquellos a quienes no conoció personalmente”


Así, mientras ellos vivan en nuestro corazón, en nuestro recuerdo, en nuestra familia, en nuestro entorno siempre estarán ahí, hagámoslos inmortales; sus tradiciones, sus objetos, sus consejos sus fotografías, ahí estarán siempre.

 

 

“¡No hay más que una vida! ¡Tienes que darle contenido!

--- Milán Kundera



jueves, 27 de octubre de 2022

Soledad

 Argenta luna,

mi ventana os extraña,

con tu lucero, no has vuelto

a iluminar mi oscura habitación. 

domingo, 18 de septiembre de 2022

De palabras

 

Maravillosas metáforas las palabras,

lo mismo veneran que zahieren

y en unos cuantos trazos guardan

todo significado.

Ya Borges habló del arquetipo

y si todo el Nilo cabe en cuatro letras.

 

Un universo entero tu nombre alberga.

 

miércoles, 22 de junio de 2022

Malas decisiones, nuestros monstruos


Terminé de releer “Frankenstein, el moderno Prometeo” de Mary Shelley. Toda historia tiene dos caras en la moneda, y una gran amiga me lo recordó en una ocasión, por eso en esta relectura me enfoqué en esa parte de la que jamás me percaté, la visión de la criatura del Dr. Víctor Frankenstein, y sí, la novela me abrió una perspectiva en la que no había reparado.

Ciertamente Víctor Frankenstein debió pensar, --- poder hacer algo, no necesariamente quiere decir que debamos hacerlo ---, la novela me enseña que todo lo que hacemos, cada uno de nuestros actos nos reclaman siempre consecuencias que nos persiguen toda la vida. Sin embargo, la queja de la criatura, en su enorme e injusta soledad es válida, por otro lado, y por duro que sea, siempre hay otra opción que no sea la venganza.

 

Víctor Frankenstein actuó como todo creador al ver la mala   decisión de su criatura; acaso no actuó así el dios de los judíos ante Sodoma y Gomorra, ante la humanidad entera, al provocar el diluvio y del cual únicamente salva a Noé y su familia, lo mismo Zeus al provocar el diluvio griego en el que el Titán Prometeo salva a su hijo y su familia del diluvio indicándoles que debían hacer una gran barca (según la mitología griega, ¿casualidad o semejanza en los mitos? No lo sé).

Así el ser humano al tomar consciencia de sí mismo se siente solo, nuestro creador nos abandona ante un mundo inhóspito y cruel, la diferencia es que nosotros no estamos del todo solos, nos hacemos compañía, formamos familias, tribus, comarcas, ciudades, etc. El reclamo, pues, también es válido. Como animales sociales, necesitamos forzosamente pertenecer, por eso en la historia vemos lo cruel y duro que llega a ser, para grandes hombres, que sus sociedades los condenen al ostracismo, al exilio o al destierro. Es duro sentir cómo eres arrancado o no aceptado en donde por derecho propio perteneces.

En fin, el diálogo que la criatura tiene con Víctor en los Alpes me sigue fascinando. Una gran novela y en cada relectura encuentro siempre algo nuevo para reflexionar.

domingo, 10 de abril de 2022

Las personas no cambian


 

Las personas no cambian”, dice el Dr. House, ese personaje televisivo que me encanta.

Que me haya venido a la memoria esta frase no es una coincidencia; hace un par de semanas mi laptop, como presintiendo los azotes de viernes santo, expiró, ya no quiso prender, solo aparecía en pantalla un color azul como indicación de error fatal. Pues bien, también con visos de pascua resucitó, con un cambio de disco duro quedó como nueva. Debido a lo anterior me puse a revisar la información que tenia tanto la laptop como el mi disco duro externo para revisar qué tanto puedo respaldar y depurar toda la información; en este viaje al pasado cibernético de mi equipo encontré además de foto viejas, documentos inútiles, libros en PDF que nunca leeré, música que desde que la descargué no he escuchado y escritos que ya había olvidado que escribí. Hubo uno del 2011 que llamó mi atención, lo que me llevó a escribirlo no lo recuerdo, pero salta a la vista un cambio de pensamiento en mí, lo curioso es que sigo estando de acuerdo en la premisa principal del escrito, lo que me resulta extraño son los argumentos con los que defiendo la premisa, ya no son los mismos que utilizaría hoy, esos viejos argumentos me resultan con sesgo religioso y crédulo, no los usaría hoy, pero sigo estando de acuerdo con la premisa, no cambié solo “evolucionó” mi forma de ver el asunto, pero el resultado es la misma convicción, ¿Cambié? O únicamente estoy viendo la misma imagen a través de un cristal diferente…Seguramente, tal y como dice el Dr. House, las personas no cambian, solo sus perspectivas a través del cual ven la vida, cada día que pasa se nos va coloreando el cristal con que la vemos y nos parece que cambiamos, pero no… seguimos siendo los mismos, es nuestra naturaleza y ante ella la intrínseca personalidad con la que la misma nos crea.

Somos los mismos de siempre.


 

 

sábado, 29 de enero de 2022

Antes de que se enfríe el café

“Leer es una forma de estar ahí”, dice José Saramago, pues bien, he estado en Tokio en una pequeña cafetería llamada funiculi funicula, no he viajado en el tiempo de la forma que se describe en este libro, pero, como siempre, todo lo que leo me deja pensando…

Antes de que se enfríe el café, sí, rompiendo todas las reglas que el libro impone, o casi todas, sé exactamente a quién visitaría en el pasado. A mi pasado específicamente, eso sí, tal y como a los viajantes de dicha cafetería se les advierte. Conocí a un chico asustadizo que solía sentarse en las escaleras de la primaria donde estudiaba para mirar correr a sus compañeros, se preguntaba por qué corrían, solo y callado, no recuerdo bien si fue a partir de tercero o cuarto de primaria, eso sí, siempre solo. Se dijo a sí mismo que todo cambiaría en secundaria, y en todo ese periodo escolar se la pasó tratando de hacerlo posible, llegó a bachillerato y pensó que lo había logrado… terminó la carrera y años más tarde se percató que no, no le fue posible incorporarse con los chicos que corren, solo se engañó a sí mismo porque nunca entendió por qué corrían…Me presentaré ante él, quizás sobre aquellas viejas escaleras de la primaria, con el griterío de los chicos corriendo como fondo, y le diría…o quizás él me dirá algo.

Antes de que se enfríe el café regreso, por supuesto el presente no ha cambiado…



Conteos finales...

  Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...