domingo, 31 de diciembre de 2023

Conteos finales...

 Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas.

Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, que por cierto no encontré, sin embargo, para realizar la búsqueda tuve que practicar algo de espeleología en mis cajones, y así como bajando hacía las oscuras áreas de una caverna, me vi envuelto capa a capa con cada documento en un  viaje en el tiempo, añoranzas, buenas y malas noticias, alegres y amargos recuerdos; como si el destino me obligara a hacer recuento de mi existencia, desde ayeres veraniegos a otoñales vivencias, cambios de residencias; que aunque pareciera mentira trastocan toda rutina establecida; experiencias estudiantiles, universitarias, legales, cambios de trabajo, viejas y nuevas amistades, gente que se adelantó en este viaje llamado vida, retratos que parecían moverse en lo profundo del pensamiento, igual que las fotografías de Harry Potter, algunos forzaban alguna lágrima otros me hacían esbozar un sonrisa, amores añejos, amores frustrados, amores que fracasaron, amores que rindieron frutos, simplemente amores…

Hice recuento del último año, me vi obligado a ello ya en el fondo de aquella caverna, pues para poder resurgir era necesario tirar de la línea de vida y pasar nuevamente por cada vivencia anterior. Año difícil, cambios inesperados, errores, algunos aciertos, pérdidas de relaciones, amistades y el resurgimiento de algunas nuevas que quizás   por el destino esperaban el momento para surgir airosas. Recién leí de manera maravillosa que la vida es una elección, elijamos bien en esta nueva perspectiva que tenemos delante llamada 2024.

lunes, 6 de febrero de 2023

Sonidos de silencios

 Hoy solo puedo hablar silencios, sonidos articulados que nadie escucha, que nadie entiende, silencios sombrios llenos de un mudo mensaje que no cabe en mi pecho...


domingo, 15 de enero de 2023

Juicios

La noche se cierne sobre el camino

No se distingue nada

Ya zozobro, bien o mal ya no dirimo

¿Cómo obré en el día?

Jueces sabios os necesito…

lunes, 12 de diciembre de 2022

Decepción

...y Homero, después de salir al mundo por tercera ocasión, regresa a su ermita con unos pocos recuerdos y nuevamente con el corazón destrozado. Repitiéndose así mismo, -- ¡No vuelvo a salir!, ¡no más!

Quién sabe,  es muy ingenuo y lo volverá a intentar; pero el resultado será el mismo, él no pertenece a este mundo.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Resquicios



 

Solo quedan ascuas, muy pequeñas,

pero eternas,,,

bastaría una breve brisa

para que se yergan portentosas

y abrasen el alma entera

domingo, 27 de noviembre de 2022

martes, 8 de noviembre de 2022

Ausencia

 

Duele ver,
duele no ver,

duele hablar,

más duele no hablar.

 

Esquiva la mirada,

ferviente deseo de ver sus ojos

y sentir su oscuro atisbo;

duele sentir, más duele no sentir.

 

Tiempo inexorable que lento pasa,

no olvidas,

duele olvidar, duele recordar,

duele…

Ausencia…

 

 


martes, 1 de noviembre de 2022

Día de vivos








                                                    Noviembre 2022


[…] quería parecerse a los muertos, lo cual era mucho más sabio, porque los muertos y la inmortalidad son como una pareja indivisible de amantes, y aquel cuyo rostro se confunde con los rostros de los muertos es inmortal ya en vida”

-- La inmortalidad / Milán Kundera

 

Estamos en las fechas en que por nuestra cultura recordamos a quienes han partido. En lo personal no lo veo mal, lo que en ocasiones critico es la manera de hacerlo, ¿Por qué recordar el preciso momento de la partida, que suele ser el más doloroso, el más triste? Soy de la idea que debemos recordarlos en su plenitud, la vivencia más alegre y memorable que compartimos con el ser amado y así tenerlo presente todos los días en nuestro corazón.

Recordar significa etimológicamente: con el prefijo “re” de nuevo y “cordis” corazón, es decir, volver a pasar por el corazón (sublime ¿no?), hagamos, pues, ese repaso hermoso y alegre. Estoy seguro de que nuestros difuntos así lo desean, cumplámoslo.

Dice Milán Kundera en su libro “La inmortalidad”:

“Tenemos que diferenciar la denominada pequeña inmortalidad, el recuerdo del hombre en la mente de quienes lo conocieron […], de la gran inmortalidad, que significa el recuerdo del hombre en la mente de aquellos a quienes no conoció personalmente”


Así, mientras ellos vivan en nuestro corazón, en nuestro recuerdo, en nuestra familia, en nuestro entorno siempre estarán ahí, hagámoslos inmortales; sus tradiciones, sus objetos, sus consejos sus fotografías, ahí estarán siempre.

 

 

“¡No hay más que una vida! ¡Tienes que darle contenido!

--- Milán Kundera



jueves, 27 de octubre de 2022

Soledad

 Argenta luna,

mi ventana os extraña,

con tu lucero, no has vuelto

a iluminar mi oscura habitación. 

domingo, 18 de septiembre de 2022

De palabras

 

Maravillosas metáforas las palabras,

lo mismo veneran que zahieren

y en unos cuantos trazos guardan

todo significado.

Ya Borges habló del arquetipo

y si todo el Nilo cabe en cuatro letras.

 

Un universo entero tu nombre alberga.

 

miércoles, 22 de junio de 2022

Malas decisiones, nuestros monstruos


Terminé de releer “Frankenstein, el moderno Prometeo” de Mary Shelley. Toda historia tiene dos caras en la moneda, y una gran amiga me lo recordó en una ocasión, por eso en esta relectura me enfoqué en esa parte de la que jamás me percaté, la visión de la criatura del Dr. Víctor Frankenstein, y sí, la novela me abrió una perspectiva en la que no había reparado.

Ciertamente Víctor Frankenstein debió pensar, --- poder hacer algo, no necesariamente quiere decir que debamos hacerlo ---, la novela me enseña que todo lo que hacemos, cada uno de nuestros actos nos reclaman siempre consecuencias que nos persiguen toda la vida. Sin embargo, la queja de la criatura, en su enorme e injusta soledad es válida, por otro lado, y por duro que sea, siempre hay otra opción que no sea la venganza.

 

Víctor Frankenstein actuó como todo creador al ver la mala   decisión de su criatura; acaso no actuó así el dios de los judíos ante Sodoma y Gomorra, ante la humanidad entera, al provocar el diluvio y del cual únicamente salva a Noé y su familia, lo mismo Zeus al provocar el diluvio griego en el que el Titán Prometeo salva a su hijo y su familia del diluvio indicándoles que debían hacer una gran barca (según la mitología griega, ¿casualidad o semejanza en los mitos? No lo sé).

Así el ser humano al tomar consciencia de sí mismo se siente solo, nuestro creador nos abandona ante un mundo inhóspito y cruel, la diferencia es que nosotros no estamos del todo solos, nos hacemos compañía, formamos familias, tribus, comarcas, ciudades, etc. El reclamo, pues, también es válido. Como animales sociales, necesitamos forzosamente pertenecer, por eso en la historia vemos lo cruel y duro que llega a ser, para grandes hombres, que sus sociedades los condenen al ostracismo, al exilio o al destierro. Es duro sentir cómo eres arrancado o no aceptado en donde por derecho propio perteneces.

En fin, el diálogo que la criatura tiene con Víctor en los Alpes me sigue fascinando. Una gran novela y en cada relectura encuentro siempre algo nuevo para reflexionar.

domingo, 10 de abril de 2022

Las personas no cambian


 

Las personas no cambian”, dice el Dr. House, ese personaje televisivo que me encanta.

Que me haya venido a la memoria esta frase no es una coincidencia; hace un par de semanas mi laptop, como presintiendo los azotes de viernes santo, expiró, ya no quiso prender, solo aparecía en pantalla un color azul como indicación de error fatal. Pues bien, también con visos de pascua resucitó, con un cambio de disco duro quedó como nueva. Debido a lo anterior me puse a revisar la información que tenia tanto la laptop como el mi disco duro externo para revisar qué tanto puedo respaldar y depurar toda la información; en este viaje al pasado cibernético de mi equipo encontré además de foto viejas, documentos inútiles, libros en PDF que nunca leeré, música que desde que la descargué no he escuchado y escritos que ya había olvidado que escribí. Hubo uno del 2011 que llamó mi atención, lo que me llevó a escribirlo no lo recuerdo, pero salta a la vista un cambio de pensamiento en mí, lo curioso es que sigo estando de acuerdo en la premisa principal del escrito, lo que me resulta extraño son los argumentos con los que defiendo la premisa, ya no son los mismos que utilizaría hoy, esos viejos argumentos me resultan con sesgo religioso y crédulo, no los usaría hoy, pero sigo estando de acuerdo con la premisa, no cambié solo “evolucionó” mi forma de ver el asunto, pero el resultado es la misma convicción, ¿Cambié? O únicamente estoy viendo la misma imagen a través de un cristal diferente…Seguramente, tal y como dice el Dr. House, las personas no cambian, solo sus perspectivas a través del cual ven la vida, cada día que pasa se nos va coloreando el cristal con que la vemos y nos parece que cambiamos, pero no… seguimos siendo los mismos, es nuestra naturaleza y ante ella la intrínseca personalidad con la que la misma nos crea.

Somos los mismos de siempre.


 

 

sábado, 29 de enero de 2022

Antes de que se enfríe el café

“Leer es una forma de estar ahí”, dice José Saramago, pues bien, he estado en Tokio en una pequeña cafetería llamada funiculi funicula, no he viajado en el tiempo de la forma que se describe en este libro, pero, como siempre, todo lo que leo me deja pensando…

Antes de que se enfríe el café, sí, rompiendo todas las reglas que el libro impone, o casi todas, sé exactamente a quién visitaría en el pasado. A mi pasado específicamente, eso sí, tal y como a los viajantes de dicha cafetería se les advierte. Conocí a un chico asustadizo que solía sentarse en las escaleras de la primaria donde estudiaba para mirar correr a sus compañeros, se preguntaba por qué corrían, solo y callado, no recuerdo bien si fue a partir de tercero o cuarto de primaria, eso sí, siempre solo. Se dijo a sí mismo que todo cambiaría en secundaria, y en todo ese periodo escolar se la pasó tratando de hacerlo posible, llegó a bachillerato y pensó que lo había logrado… terminó la carrera y años más tarde se percató que no, no le fue posible incorporarse con los chicos que corren, solo se engañó a sí mismo porque nunca entendió por qué corrían…Me presentaré ante él, quizás sobre aquellas viejas escaleras de la primaria, con el griterío de los chicos corriendo como fondo, y le diría…o quizás él me dirá algo.

Antes de que se enfríe el café regreso, por supuesto el presente no ha cambiado…



jueves, 4 de noviembre de 2021

Y se fue…

 

Y se me fue la vida,

guardé mis mejores versos para ti,

acumulé grandes alegrías para ti,

los más estupendos recuerdos…

Y no llegaste…

 

Y se me fue la vida,

Corté las rosas más fragantes

Las canciones más amorosas canté

Las más grandes esperanzas en ti planté

Y no llegaste

 

Y la vida así me hace saber,

en medio del hastío crepuscular,

Que fui yo, quien de tanto esperar,

te dejé pasar

 

 

lunes, 1 de noviembre de 2021

La peregrinación

 


    



Noviembre 2021


Juanito, como cada año, se encuentra listo para el viaje, va a visitar a sus papas. Siempre con cierto aire de nostalgia y temor, no los conoció bien, se fue con los abuelos desde muy chico, a los 7 años, los escucha decir. A él le da gracia eso, siete años… ¿A qué se referirán con eso? Para Juanito el tiempo no corre. Siempre acompañado de su perro; escaso de pelo, de trompa larga y algunos risos que forman un tupé en medio de las orejas, nunca ladra solo emite algunos chillidos como una especie de aullidos, pero nada más, eso sí siempre expectante para cuidarlo en sus aventuras.

En el viaje va con varias familias, muchas de ellas solo las ve precisamente en la peregrinación anual, sus abuelos se ponen alegres al ver a los viejos amigos, a él le aburren las charlas de adultos pero se entretiene durante el trayecto con las luces que han puesto en el camino, luces que le hacen recordar otros tiempos, evoca aromas, juegos, amigos. Todo el camino iluminado parece un cielo plagado de estrellas y que como marinero en alta mar lo van guiando a su destino, una leve bruma como de millones de sahumerios acompañados de aromas de especias y flores se posa sobre el camino augurando un viaje tranquilo. Más adelante se observa una suerte de fuego dorado, un océano de flores sobre el cual revolotean como mariposas millones de papeles multicolores aportando un hermoso espectáculo al paisaje, señal que su destino está cerca.

Finalmente llegan a la casa de sus papás, no ha cambiado mucho desde la última vez que la visitó, un nuevo jardín al fondo, dónde se encontraba el viejo taller del abuelo, y el frente ha sido pintado de un amarillo brillante en vez del blanco aburrido que solía tener, son todos los cambios, el cuarto donde dormía está intacto. 

--- ¡Juanito! --- gritan sus abuelos---

Su perro meneando la cola le hace saber que lo buscan, pero se toma su tiempo recorriendo la casa, observa sus viejos juguetes, su trompo y su bote de canicas le hacen sentir una cascada de alegres recuerdos que solo en este viaje logra rememorar y abstraerlo de su feliz estancia con sus abuelos. Regresa y observa que la mesa está puesta, dulces para el y su comida favorita, chocolate de molinillo, pan dulce, la coquita para la abuela no podía faltar y el “caballito” de tequila para Don Melquiades, su abuelo. Observa las viejas fotografías y todo lo hace feliz. Corre por toda la casa con su fiel Xolo y mira contento a sus papás y por extraños sortilegios logra en sueños charlar con ellos. Ya cerca de la alborada sus abuelos lo instan a despedirse, ve tristes a sus padres y no entiende el por qué, pues él es feliz y ellos deberían serlo también. Corre a los brazos de su abuelo.

 --- Abuelito Mel, ¿Por qué están tristes papá y mamá? No entiendo, ellos siempre me dijeron que estaría muy feliz con ustedes y es verdad. --- Don Melquiades, con ese aire de sabiduría que solo los abuelos pueden tener, se quita su viejo y ajado sombreo, lo mira con sus oscuros ojos, y le dice: 

---Así son las personas en este mundo, se aferran a su fugaz existencia y tratan de convencerse ellos mismos que al dejarlo se estará mejor, pero no se atreven a aceptar que eso pasará y que efectivamente al ser parte de la creación deben cumplir con un insondable destino, pero al no entenderlo tienen miedo y lloran por los que nos hemos ido, más por egoísmo y por no saber lo que ocurre después. Creen que nos vamos, pero mientras nos lleven en su mente y su corazón aquí estaremos acompañándolos siempre, deben aprender a recordarnos alegres por que fuimos felices y si lo fuimos entonces  lo somos ahora y siempre en cada recuerdo que emane de su alma.

Despunta el alba y la peregrinación regresa de donde insondablemente emana, del recuerdo de las gentes que los ama.

sábado, 23 de octubre de 2021

Consecuencias de la lectura


Les comparto algo que me sucedió leyendo, por fin terminé el libro de los hermanos Karamázov y tomé dos libros de cuentos que apenas inicié, pero siempre leo algo de poesía entre lecturas y surgió esto que les comparto.

Hace unos días, leyendo un poema de José Emilio Pacheco, vi una frase que me causó una fuerte impresión. Así es esto de la lectura, surgen voces, fantasmas, impresiones o reflejos de dónde menos lo espera uno. En ocasiones son reconocimientos de nuestra propia alma, en otras, fracasos o deseos insatisfechos, ¡que se yo!, tantos sentimientos o proyecciones de nuestros propios intereses y quereres, anhelos, escapes, todo un mundo de sentimientos y pensamientos por los que finalmente podemos reconocernos, a través de los pensamientos y acciones de los  personajes que leemos, una vida a la que podemos finalmente, aunque sea de manera imaginaria, ofrecer  una solución que no somos capaces de darle en la realidad y nos libera, o en ocasiones, solo nos pone a pensar, que es lo único que podemos hacer cuando se llevan tantas cosas dentro y no sabemos cómo sacarlas.

En fin, como dice Pacheco:

                Bajo el calor el vaporoso río

                Iba siempre en camino al no volver”

 

Y mi pensamiento se encendió y no he podido apagarlo


sábado, 11 de septiembre de 2021

Sábado

 


Debo admitir que el sábado se ha convertido en mi día favorito. Así como los judíos, el shabat lo inician al caer el sol del viernes, para mí también da inicio, aunque en mi caso no es religioso, es de relajamiento mental y físico, pero a diferencia de los judíos el mío no termina al atardecer del sábado, ¡qué desperdicio!, más bien como se dice por ahí, se acaba  hasta que se acaba; durante el  domingo, de manera inconsciente, ya hay una especie de preestrés, pensando en que el sábado se acabó, el descanso resulta ser entonces saber que pasado mañana “no hay nada qué hacer” y que durante el domingo todo se acaba, es lo que hay…. En retrospectiva, ahora que lo pienso siempre ha sido así conmigo, desde la escuela, por lo que en términos prácticos mi sábado termina con los primeros rayos de sol del domingo, “Dominus Dei”, que en ocasiones resulta “ominoso Dei”.

Trato de levantarme temprano, pero a veces al cansancio de la semana no le basta el “presábado” para salir de mi cuerpo y debo optar por una especie de exorcismo. Primero tomo una ducha, en ocasiones con eso basta, pero hay dias en que el demonio del cansancio toma fuerzas del mismísimo Belfegor y se aferra fuertemente a mí, entonces hay que acudir a las armas de fuerte calibre, apelo a la sagrada oración de la música y al agua bendita del café, que con sus delicadas notas y deliciosos aromas terminan por espantar definitivamente a tan despreciables entes. 08:30 h ¡Al fin despierto!  ¡por supuesto que no siempre es así!, hay sábados en que al despuntar ya estoy listo y después de mi cafetosa rutina la lectura me pone dispuesto para la talacha sabatina…

¡A darle! Hoy necesité doble exorcismo.

Ni modo…

 

domingo, 5 de septiembre de 2021

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 !Solo necesito un motivo....y no lo encuentro...!

Una taza rota


Aún recuerdo muy bien el día; 9 de diciembre de 1980, estaba sentado en una de las bancas de la escuela, cursaba el segundo de secundaria, no logro recordar exactamente qué estaba haciendo en esa banca solo sé que me encontraba solo cuando uno de mis compañeros se aceró y me preguntó:

 -- oye loco, ¿supiste que anoche mataron a John Lennon?, sí, anoche durante el partido de “americano” dieron la noticia, te comento porque te gustan los Beatles.

--- Sí, me enteré, ¡Qué mala onda!

Lo cierto es que no sabía; nunca he sido fanático de los deportes, estaba en el equipo de atletismo de la escuela y veía solo los partidos que consideraba estarían interesantes pero no era muy seguido, no quería quedar como tonto por no estar viendo tan importante partido. Sin embargo, la noticia sí me afectó, no me deprimió ni nada por el estilo solo me puso a reflexionar que aquellos señores que gustaba de escuchar eran de carne y hueso, nunca lo había pensado así, solo ponía los dos cassettes que había en casa y me transportaba, era como si ellos vivieran en otro mundo y al escucharlos podía estar con ellos, me imaginaba tocando la guitarra y cantando juntos, y así, de repente todo ese mundo se cae, solía estar cómodo en mi mundo de ensoñaciones, el problema era cuando chocaba con la realidad. Mientras en el mundo real se sobrevino todo un fenómeno, de repente los discos tan escasos que había de los Beatles en el mercado florecieron, era tiempo de hacer negocio, en la radio varios programas exclusivamente del cuarteto sonaban todas sus canciones y hasta cosas que no habían salido al mercado, grabaciones raras, tomas falsas, etc., toda una ola de beatlemanía renacía. Fue cando aproveché para grabar más cassettes, claro está, en esta ocasión con horrendas voces de locutores interrumpiendo, indicando la hora a media canción o la rúbrica de la estación, aún con todo llegue a grabar cerca de diez cassettes que atesoraba, luego llegó la época de los Lp’s, cada disco costaba alrededor de doscientos pesos, prácticamente lo que me daban de gasto para la semana, en fin, como desesperado en lugar de ahorrar una parte semanalmente para poder comprar un disco tomaba la semana completa, la guardaba y era todo, caminaba todos los días a la escuela, ida y vuelta, no torta, no refresco, no nada y el sábado en la tarde salía corriendo a Chedraui para comprar un disco, y cuando compré los álbumes dobles, fueron quince días de aguantar sed hambre y calor además del cansancio que implicaba, estaba joven y aguantaba eso y más. Actualmente los dos álbumes y los cuatro discos que compré de esa manera se los regalé a mis hijos, y créame a pesar de que me gustó dárselos, al mismo tiempo experimenté un deseo de no hacerlo por todo lo que había implicado conseguirlos y lo que significaban.

Ya cuando trabajaba y con el auge de la internet, prácticamente conseguí todo de ellos, o casi todo, y esta vez la ventaja es que lo puedo compartir y dar sin tener que quedarme sin nada, claro son otros tiempos y lo veo de manera diferente, aunque aún me escapo a mi mundo con ellos a tocar y cantar, no pasa un día sin que no escuche algo de ellos y de Beethoven, por supuesto.

Hace un par de años en un intercambio de regalos me obsequiaron una taza personalizada con una fotografía de ellos, el icónico cruce de Abbey Road, me encantó y la tengo siempre en mi escritorio o tenía, pues una lluviosa mañana no hace mucho, tuve a mal, mientras preparaba el café para ponerme a trabajar, de colocarla sobre una repisa de mi librero por descuido la coloqué muy a la orilla de la misma y  casi instantáneamente cayó rompiéndose el asa, se desportilló y el golpe le dejó una fractura que permitía filtrar líquidos, era inútil cualquier tipo de “cirugía “para volverla a la vida y así, solo me queda una taza rota y una hondonada de recuerdos que me hacen volver a vivir toda una época.

viernes, 25 de junio de 2021

De ejemplos y locos

Reza el dicho: “El ejemplo arrastra”; pero no es verdad. La historia está llena de buenos y malos ejemplos. Jesucristo, Alejandro el grande, Napoleón; por mencionar buenos ejemplos, no me ocuparé de los malos, pero todos tienen algo en común, hay un contexto de autoridad, lo que se podría traducir que la gente los reconoce por dos razones; la primera, aceptan su autoridad moral por razones de filiación y la segunda, por miedo, es decir, temen que, al no seguir su ejemplo, al menos delante de ellos, estarán expuestos a algún tipo de reprimenda. Después está “la gente mortal”, esa extensa “zona gris” que pelean por estar en la zona “blanca” o en la zona la “negra”. Es ahí donde las actitudes fuera de lo que el resto de la gente cataloga como “normal” a su conveniencia, por muy buen ejemplo que alguien pudiera ofrecer será inmediatamente catalogado como “loco” o simplemente “estúpido”.

El ser humano, a pesar de su racionalidad, continúa de manera natural, genéticamente, instintivamente, sin darse cuenta o simplemente porque es su naturaleza, rigiéndose veladamente por la “ley del más fuerte”, al final funciona, recordemos que primero somos animales, después humanos. Tenemos un lugar específico en la “manada” y lo reconocemos de manera intuitiva. ¡Hay de aquél que trate de transgredir su sitio! Siempre hay alguien que lo logra, y sin lugar a duda hay un precio que pagar por ello. Son pocos los que lo reconocen y están dispuestos a hacerlo, otros…simplemente nadan contra corriente apelando a una moral ideal que nadie reconoce.

Conteos finales...

  Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...