!Solo necesito un motivo....y no lo encuentro...!
domingo, 5 de septiembre de 2021
Una taza rota
Aún recuerdo muy bien el día; 9
de diciembre de 1980, estaba sentado en una de las bancas de la escuela, cursaba
el segundo de secundaria, no logro recordar exactamente qué estaba haciendo en
esa banca solo sé que me encontraba solo cuando uno de mis compañeros se aceró
y me preguntó:
-- oye loco, ¿supiste que anoche mataron a John
Lennon?, sí, anoche durante el partido de “americano” dieron la noticia, te
comento porque te gustan los Beatles.
--- Sí, me enteré, ¡Qué mala
onda!
Lo cierto es que no sabía; nunca he
sido fanático de los deportes, estaba en el equipo de atletismo de la escuela y
veía solo los partidos que consideraba estarían interesantes pero no era muy
seguido, no quería quedar como tonto por no estar viendo tan importante partido.
Sin embargo, la noticia sí me afectó, no me deprimió ni nada por el estilo solo
me puso a reflexionar que aquellos señores que gustaba de escuchar eran de
carne y hueso, nunca lo había pensado así, solo ponía los dos cassettes que
había en casa y me transportaba, era como si ellos vivieran en otro mundo y al
escucharlos podía estar con ellos, me imaginaba tocando la guitarra y cantando juntos,
y así, de repente todo ese mundo se cae, solía estar cómodo en mi mundo de
ensoñaciones, el problema era cuando chocaba con la realidad. Mientras en el
mundo real se sobrevino todo un fenómeno, de repente los discos tan escasos que
había de los Beatles en el mercado florecieron, era tiempo de hacer negocio, en
la radio varios programas exclusivamente del cuarteto sonaban todas sus
canciones y hasta cosas que no habían salido al mercado, grabaciones raras, tomas
falsas, etc., toda una ola de beatlemanía renacía. Fue cando aproveché para
grabar más cassettes, claro está, en esta ocasión con horrendas voces de
locutores interrumpiendo, indicando la hora a media canción o la rúbrica de la
estación, aún con todo llegue a grabar cerca de diez cassettes que atesoraba,
luego llegó la época de los Lp’s, cada disco costaba alrededor de doscientos
pesos, prácticamente lo que me daban de gasto para la semana, en fin, como
desesperado en lugar de ahorrar una parte semanalmente para poder comprar un
disco tomaba la semana completa, la guardaba y era todo, caminaba todos los
días a la escuela, ida y vuelta, no torta, no refresco, no nada y el sábado en
la tarde salía corriendo a Chedraui para comprar un disco, y cuando compré los álbumes
dobles, fueron quince días de aguantar sed hambre y calor además del cansancio
que implicaba, estaba joven y aguantaba eso y más. Actualmente los dos álbumes
y los cuatro discos que compré de esa manera se los regalé a mis hijos, y créame
a pesar de que me gustó dárselos, al mismo tiempo experimenté un deseo de no
hacerlo por todo lo que había implicado conseguirlos y lo que significaban.
Ya cuando trabajaba y con el auge
de la internet, prácticamente conseguí todo de ellos, o casi todo, y esta vez
la ventaja es que lo puedo compartir y dar sin tener que quedarme sin nada,
claro son otros tiempos y lo veo de manera diferente, aunque aún me escapo a mi
mundo con ellos a tocar y cantar, no pasa un día sin que no escuche algo de ellos
y de Beethoven, por supuesto.
Hace un par de años en un intercambio
de regalos me obsequiaron una taza personalizada con una fotografía de ellos, el
icónico cruce de Abbey Road, me encantó y la tengo siempre en mi escritorio o
tenía, pues una lluviosa mañana no hace mucho, tuve a mal, mientras preparaba
el café para ponerme a trabajar, de colocarla sobre una repisa de mi librero por descuido la coloqué muy a la orilla de la misma y casi instantáneamente cayó rompiéndose
el asa, se desportilló y el golpe le dejó una fractura que permitía filtrar
líquidos, era inútil cualquier tipo de “cirugía “para volverla a la vida y así,
solo me queda una taza rota y una hondonada de recuerdos que me hacen volver a
vivir toda una época.
viernes, 25 de junio de 2021
De ejemplos y locos
Reza el dicho: “El ejemplo arrastra”; pero no es verdad. La historia está llena de buenos y malos ejemplos. Jesucristo, Alejandro el grande, Napoleón; por mencionar buenos ejemplos, no me ocuparé de los malos, pero todos tienen algo en común, hay un contexto de autoridad, lo que se podría traducir que la gente los reconoce por dos razones; la primera, aceptan su autoridad moral por razones de filiación y la segunda, por miedo, es decir, temen que, al no seguir su ejemplo, al menos delante de ellos, estarán expuestos a algún tipo de reprimenda. Después está “la gente mortal”, esa extensa “zona gris” que pelean por estar en la zona “blanca” o en la zona la “negra”. Es ahí donde las actitudes fuera de lo que el resto de la gente cataloga como “normal” a su conveniencia, por muy buen ejemplo que alguien pudiera ofrecer será inmediatamente catalogado como “loco” o simplemente “estúpido”.
El ser humano, a pesar de su racionalidad,
continúa de manera natural, genéticamente, instintivamente, sin darse cuenta o simplemente
porque es su naturaleza, rigiéndose veladamente por la “ley del más fuerte”, al
final funciona, recordemos que primero somos animales, después humanos. Tenemos
un lugar específico en la “manada” y lo reconocemos de manera intuitiva. ¡Hay
de aquél que trate de transgredir su sitio! Siempre hay alguien que lo logra, y
sin lugar a duda hay un precio que pagar por ello. Son pocos los que lo
reconocen y están dispuestos a hacerlo, otros…simplemente nadan contra corriente
apelando a una moral ideal que nadie reconoce.
sábado, 19 de junio de 2021
Si lo hubiera pensado…
Si lo hubiera pensado…
otros logros festejaría
otros fracasos lloraría
en otros lares alojado
Si lo hubiera
pensado…
sería diferente
otros sitios…
otra gente
Si lo hubiera pensado…
igual solo
igual necio
Si lo hubiera
pensado…
¡todo sería distinto!
¡todo sería….!
Si lo hubiera pensado…
no te hubiera conocido
domingo, 13 de junio de 2021
La pesadilla de Pinocho
Ya había comentado lo mucho que me gustan los días lluviosos, pero
siempre olvido algunas de las consecuencias de las temporadas de lluvia, más
allá de los inconvenientes de posibles inundaciones, de la caprichosa humedad y
molestas entradas de agua indeseada que puede echar a perder libros, muebles,
etc. Otra secuela de la lluvia y la humedad en el ambiente son los insectos,
no vayamos lejos, anoche procedía ya a hacer la cama para dormir, todo parecía
normal, pero al colocar mi cabeza en la almohada una nube de polillas apareció
volando aparentemente de la nada, arremolinándose, primero en los focos de la
habitación y de cualquier otra bombilla que osara encenderse, luego cayendo sobre
la cama aterrizando sobre piernas y brazos, algunas ya sin alas se convulsionaban
sobre el piso o sobre la superficie donde cayeran. En fin, la más horrenda
pesadilla de Pinocho, me lo imagino aterrado bajo las sábanas esperando a que
el mal momento termine.
Bueno, yo no soy Pinocho ni estoy hecho de madera, pero puedo
entender su pavor en esa situación, era realmente de una película de espanto, el
lavabo del baño parecía un excitado hormiguero, algo había que hacer, comencé
cerrando las ventanas, osada movida porque el calor arreció como primera
defensa de los lepidópteros, luego apagué las luces dejando únicamente las lámparas
del baño encendidas, cambiando así el lugar del campo de batalla, ya a oscuras no podía ver claramente las
pérdidas enemigas. La noche pasó tranquila. Para colmo, me sentía muy cansado y mi gallo
se durmió, cuando abrí los ojos este domingo, ya eran las ocho de la mañana, me
levanté y pude observar a “los caídos" de la noche anterior, me dirigí al
baño y ¡válgame Dios! Era increíble la alfombra de insectos, algunos aún
tratando de sobrevivir después de semejante fragor.
Volvamos a la realidad, nada que escoba y trapeador no solucionen, para
esos pobres animalitos era su último resquicio para asegurar su futuro como
especie, la empresa es encomiable y los caídos instintivamente valientes.
sábado, 8 de mayo de 2021
Regreso ¿Inminente?
Así estiman nuestras autoridades
el retorno a nuestras actividades “normales”, como inminente. Muchos lo ansían
o lo ansiamos con ahínco, pero a pesar del aislamiento y gracias a las redes
sociales se ha podido “hacer ligero” este encierro; y las noticias de las
personas con las que nos relacionamos siguen siendo casi diarias. Te enteras,
por ejemplo, que a fulanita le festejaron su cumpleaños por “zoom”, que tu
sobrino se graduó de ingeniero y fuiste capaz de ver el evento por “YouTube”, que
F se enfermó de COVID 19, que la vecina de atrás murió de lo mismo, que el compañero
que en la oficina tiene su escritorio frente al tuyo tuvo que velar con tan
solo quince días de diferencia a sus padres aquejados de este mal, del que
algunos aún dudan su existencia. La vida sigue y siempre deja la impronta de
aquellas experiencias que nos cambian. Sí, regresaremos y no regresaremos a la
vida de siempre, no serán las mismas aulas, la misma escuela, las mismas
personas, serán otras; siempre queridas, quizás aún más, porque el encierro fue
capaz de, a pesar de la distancia, reforzar el vínculo del cariño y la amistad,
pero no las mismas. La vida, así como lo decía el “filósofo llorón” será otra y
nosotros también.
sábado, 1 de mayo de 2021
Antes que te olvide (a Dábeka)
Antes que te olvide
Te recuerdo sentada en tu rincón
Con tu blusa amarilla y tus jeans
Antes que te olvide
recuerdo tu mirada y tus delicadas manos
tu risa sencilla y tus ojos oscuros
Antes que te olvide
Recuerdo tu ala protectora
Tu mundo alrededor de él.
Antes que te olvide
Antes que el delicado recipiente de la
memoria
Se rompa en mil recuerdos perdiéndose en el
tiempo
Deja que invente recuerdos,
Para que olvidándote no te olvide
Para que estando ausente no te vayas
y vivas en un rincón, no ya de mi memoria
sino de mi corazón
hepigo
Conteos finales...
Quizás sean estas fechas o únicamente la edad, pero… así resultan las cosas. Por motivos legales me vi obligado a buscar un documento, q...
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Estoy aquí, nuevamente, frente a todos y frente a nadie. Hablando un lenguaje absurdo, utópico, de nadie. Guiado por una razón, razó...
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El fin de semana pasado salí de la ciudad; visité el pueblo mágico de Orizaba, ciertamente solo estuve unas horas por el compromi...